Artículo "La Nueva España" sobre Titán

| Comment

El 27 de Febrero de 2005 publiqué en el periódico “La Nueva España” este artículo sobre la Misión de la ESA a Titán.

noticia

##Misión a Titán: en busca del origen de la vida

###Cómo enviar información a 120.000 millones de km de distancia

Estamos en las cercanías de Saturno, el gran planeta con anillos. Tan cerca que su figura abarca la mayor parte de la vista. El Sol se ve lejano y pequeño, a esta distancia sólo llega una centésima parte de la luz que ilumina la Tierra. La nave madre Cassini acciona un mecanismo y suelta al espacio, de su lateral, un pequeño objeto del tamaño de una sombrilla grande: la sonda Huygens. Ambas naves vuelan paralelas alejándose poco a poco una de otra, en dirección a Titán. Cassini pasará de largo, mirando en todo momento a Huygens, mientras ésta cae entre las nubes de ese mundo, cuyo tamaño es la mitad del de la Tierra. Poco antes de llegar se inicia el ordenador de a bordo para ejecutar las órdenes de una delicada maniobra planificada 7 años atrás. Al principio la pequeña sonda viaja a 18.000 km/h, unas 10 veces más rápido que un avión «Concorde», así que la fricción con el aire de la atmósfera pone incandescente el escudo frontal que lleva y la va frenando. Tres minutos después, ahora que ya no hay llamas, despliega el primer paracaídas y empieza a estudiar el aire a su alrededor. Deja caer poco después el escudo que le protegía por delante para poder hacer fotos del descenso. A 120 kilómetros del suelo se extiende otro paracaídas más pequeño pero estable y sigue tomando fotos mientras espera el golpe con el suelo o el chapoteo en el mar de metano. Finalmente cae sobre algo parecido a la arena, en lo que se asemeja a una especie de orilla. Esta rodeada de rocas de hielo sucio y fango de metano, a 180 grados bajo cero. Pocos minutos más de vida le quedan de las menos de tres horas de uso para el que fue creado. Arriba, hacia el anaranjado cielo titaniano, en el espacio, Cassini escucha todo lo que Huygens le manda, guardándolo en su disco duro. Una vez que han llegado los últimos datos, se gira hacia nuestro planeta y reenvía toda la información a la pequeña y lejana Tierra. Las ondas de radio, viajando a la velocidad de la luz (300 mil kilómetros cada segundo), tardarán 50 minutos en llegar. Después de servir de repetidor para la Huygens, Cassini sigue su rumbo para estudiar los alrededores de Saturno durante 4 años más. En el centro de control, tras soñar con ello durante años, las pantallas de los ordenadores se llenan de números, gráficas e imágenes de un mundo que está a 120 mil millones de kilómetros. Datos que harán las delicias de los científicos durante muchos años, que nos ayudarán a entender un poco más nuestro lugar en el universo en que vivimos y a imaginarlo más próximo y accesible.

###La noticia

El pasado 14 de enero la Agencia Espacial Europea (ESA) consiguió hacer aterrizar una nave cargada de instrumentos científicos en un lejano mundo en el cual se piensa que existen condiciones similares a las que dieron lugar a la vida en la Tierra. La sonda pudo tomar imágenes y analizar la atmósfera durante la caída.Éste es sólo uno de los objetivos de la ambiciosa misión espacial «Cassini-Huygens», de la que España forma parte ya que es miembro de la ESA. Los datos proporcionados serán estudiados durante muchos años para intentar entender un poco más la naturaleza del universo en el que vivimos y comprobar teorías sobre la aparición de la vida.

###El planeta

Titán, objetivo de la sonda Huygens, es la luna más grande de Saturno, y tiene la peculiaridad de ser la única luna que posee una atmósfera espesa y con nubes; al estilo de la Tierra. Más aún, el componente principal en ambos casos es el mismo, nitrógeno; y comparten la presencia de gases orgánicos como el metano. Antes de la llegada de Cassini, el telescopio espacial Hubble mostró que se podían diferenciar figuras en su superficie, como si fueran continentes rodeados de océanos. Sin embargo, estos océanos y nubes no están compuestos de agua o vapor de agua, hace demasiado frío (unos -180ºC de media en la superficie). Allí habría nubes de metano, mares de metano, lluvia de metano, todo de un color anaranjado. Las medidas realizadas sugerían también la existencia de un profundo océano de agua bajo una espesa capa exterior de suelo. Estos y otros indicadores hacen pensar que la situación actual de este mundo comparte muchas características de las que se dieron aquí en la Tierra hace millones de años, cuando se formó la vida. ¿Cuánto hay de verdad en esto?¿Hasta qué punto se dan las condiciones para formar vida? La razón de investigar esta lejana luna no es sólo conocer mejor nuestro universo, sino que reside en intentar responder a una de las preguntas más fundamentales: la definición y origen de la vida.

###El proyecto

La misión Cassini-Huygens es la sonda interplanetaria más grande y pesada construida hasta la fecha, más de 5 toneladas. La NASA estadounidense preparó Cassini, para estudiar desde las alturas Saturno y sus lunas, durante al menos 4 años, y la ESA europea construyó Huygens, para caer en Titán y analizar su atmósfera durante sus 150 minutos de descenso. El peso en la misiones espaciales es un asunto crucial, ya que cuanto más peso, más empuje se necesita para salir al espacio y luego más aún para emprender el viaje interplanetario. No existe cohete o combustible capaz de llevar a término directamente la misión hasta Saturno. Sólo para poder poner a Cassini-Huygens en órbita terrestre hizo falta una combinación de poderosos cohetes. Lo que los científicos idearon fue un largo trayecto de 7 años, en el que los planetas mismos le dan empujones gravitatorios hacia su destino. En esencia lo que se hace es dirigir la nave hacia un planeta cercano. Cuanto más próximo se esta de un planeta más sfuerte es su gravedad, acelerándo el movimiento hacia el astro. Si esta trayectoria es demasiado directa, se caerá en el planeta; si pasa demasiado lejos, no conseguirá la velocidad ni la dirección deseada. No hay segundos intentos. Esta técnica es cuidadosamente planeada para que se acerque rodeando la parte necesaria del planeta y salga despedida mucho más rápido hacia su próximo empujón. Hasta 4 de estas complicadas y precisas maniobras fueron necesarias para lanzar la nave hacia Saturno, su destino, a 3 mil millones de kilómetros: primero hacia Venus, donde se aproximó dos veces para ganar mayor velocidad, luego alrededor de la Tierra para conseguir saltar al lejano Júpiter y, con su ayuda, finalmente llegar a Saturno, donde tuvo que frenar en otra maniobra no menos arriesgada. El pasado 25 de diciembre, ya en órbita segura alrededor de Saturno, Cassini accionó el sistema que soltaba al espacio la pequeña sonda. Las trayectorias de ambos cuerpos fueron calculadas para que una pasara sin peligro cerca de Titán y pudiera recibir los datos de su compañera, ideada para descender. Después del fracaso del robot «Beagle» que la ESA mandó a Marte, conseguir aterrizar en Titán era de gran importancia para la agencia, lo que logró con los mejores resultados, a pesar de que durante el largo trayecto ya uno de los aparatos científicos de medida resultó dañado. La sonda siguió el itinerario calculado, los programas del ordenador de a bordo controlaron perfectamente los instrumentos científicos y se sobrepasaron las esperanzas de vida tras el choque contra el suelo; la sonda fue capaz de permanecer con vida mucho más tiempo del esperado. Incluso se suplió en parte la falta del instrumento dañado, otro experimento a bordo fue capaz de proveer parte de los datos que el sistema estropeado iba a recoger. El azar concedió un buen regalo a la misión, ya que la zona de suelo en la que terminó su viaje parece ser una antigua orilla, ni en mar, ni en tierra dura.

###Los primeros resultados

Huygens tenía tres cámaras de fotos de gran calidad, una mirando al horizonte, otra inclinada hacia abajo y otra apuntando directamente al suelo. Durante la separación de Cassini, un sistema de rosca hizo que el sistema entero girase, de forma que tomara imágenes en todas direcciones. Además de las llamativas imágenes, la sonda tenía otro tipo de instrumentos, como radares, lámparas y espectrógrafos. Estos últimos son de gran utilidad científica, ya que sirven para conocer los componentes químicos de los objetos a partir de la luz que emiten. Cuando uno coge un prisma y la luz pasa a través de él, se ve cómo se forma un arco iris. Una mirada muy detallada de los colores revela que pueden faltar líneas de color, hay tonos que no están. Como si fueran códigos de barras, todos los átomos dejan su propio patrón de líneas en la luz. Comparándolo con los elementos conocidos podemos saber la composición exacta. Lo que hace un espectrógrafo es precisamente eso, dispersar la luz cuidadosamente y analizar las líneas observadas. Usando la fotos y los datos espectroscópicos se puede describir un mundo muy complejo con nubes altas, oscuras y claras, líneas de la costa, montañas, valles, fango, rocas de hielo, niebla anaranjada… una muestra de la completa y compleja visión de la que ahora disponemos y que en cada misión se nos revela con más claridad, más familiarmente.

comments powered by Disqus