Ante la cada vez m��s abundante proliferaci��n de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocient��ficas est��n desarrollando dentro del marco de las universidades espa��olas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creaci��n de una C��tedra de Investigaci��n sobre Homeopat��a en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (cient��ficos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:
La colaboraci��n entre la Universidad y la Empresa, as�� como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la pol��tica universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigaci��n a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiaci��n para las universidades p��blicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad cient��fica y la optimizaci��n de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque v��as de financiaci��n a cualquier precio, y a��n menos si con ello pervierte su filosof��a y fines fundamentales.
La Universidad P��blica, como cualquier otro organismo de la administraci��n, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicaci��n constante que permita la sinton��a entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovaci��n y a exploraci��n de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animaci��n en constante movimiento.
No es posible entender la funci��n investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricaci��n con su papel fundamental en la formaci��n de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad cr��tica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstici��n y la ignorancia. Esta funci��n docente, completamente consustancial a la instituci��n universitaria, va m��s all�� de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad. <a title=“Ayuda a personas con c��ncer by RinzeWind, on Flickr” href=“https://www.flickr.com/photos/rinzewind/4322772657/"><img class=“alignright” src=“https://farm5.static.flickr.com/4023/4322772657_be8fe39ea6.jpg" alt=“Ayuda a personas con c��ncer” width=“225” height=“300” /> En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contempor��nea est��n teniendo determinadas corrientes anticient��ficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstici��n, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor n��mero de terapias m��s pr��ximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas m��dicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astr��logos; que pulseras m��gicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo m��s vendido de las ��ltimas navidades; que cada vez haya m��s ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son t��xicas y nefastas para la salud; que aumente el n��mero de enfermos que abandonan el tratamiento m��dico para abrazar alternativas esot��ricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la poblaci��n vuelva a confiar m��s en los curanderos que en la medicina cient��fica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento cient��fico. S��lo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se ense��e alquimia en las Facultades de Qu��mica, ufolog��a en las de F��sica o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ning��n enriquecimiento cultural, sino en una validaci��n universitaria de la superstici��n y la charlataner��a. Dif��cilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases emp��ricas en la predicci��n astrol��gica si van a encontrar en el��campus universitario cursos de postgrado en astrolog��a.
Reza una de las m��ximas en ciencia que la raz��n no debe aceptar algo como cierto s��lo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmaci��n y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho m��s despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe ense��arse en las universidades.Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrolog��a y a c��tedras sobre homeopat��a. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate cr��tico y un an��lisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validaci��n cient��fica de los que no s��lo carecen, sino que est��n en frontal oposici��n al esp��ritu cr��tico universitario.
En el caso concreto de la homeopat��a, aunque de igual aplicaci��n para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado cient��ficamente ni su fundamento te��rico (que contradice nuestros conocimientos sobre qu��mica y medicina m��s elementales), ni su efectividad m��s all�� de un placebo. D��cadas atr��s, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeop��ticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos a��os, base que jam��s se encontr��.
Nos resulta extremadamente parad��jico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la pr��ctica homeop��tica, en Espa��a se instauren c��tedras dentro de las universidades p��blicas. El aval que esto supone, sit��a a la homeopat��a, a la astrolog��a o al espiritismo dentro de la categor��a de disciplinas universitarias; m��xime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigaci��n sobre un fen��meno dudoso, sino ante una institucionalizaci��n dirigida a la formaci��n y divulgaci��n de estos postulados.
Consideramos por ��ltimo, que si bien est�� justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situaci��n econ��mica actual convierte la inversi��n de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podr��an emplearse en l��neas de investigaci��n y docencia much��simo m��s prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atenci��n sobre este importante aspecto al conjunto de la poblaci��n y, especialmente, a las autoridades acad��micas y gubernativas, confiando en que la raz��n acabe imponi��ndose sobre la superstici��n y el oscurantismo.
via CNHO y Amazings.es
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